La planificación urbana del siglo XXI ya no puede entenderse como una simple expansión de cemento y asfalto. Hoy, el éxito de una metrópoli se mide por su capacidad de equilibrar el bienestar humano con la preservación de sus recursos vitales. Un ejemplo paradigmático de este equilibrio es la trayectoria de São Paulo con el Programa Mananciais.
Un modelo de éxito: Vivienda y Ecología
Desde su lanzamiento en la década de los 90, el Programa Mananciais ha marcado un hito en la gestión de asentamientos informales. La iniciativa no solo se centra en el ladrillo y el mortero; su enfoque integra las mejoras en la vivienda con la restauración ecológica de fuentes de agua críticas.
Hasta la fecha, el programa ha permitido que casi 50.000 familias accedan a infraestructuras urbanas esenciales. Este avance ha logrado:
- Proteger ecosistemas hídricos vitales para el abastecimiento de la región.
- Fomentar la inclusión social al dignificar el entorno de los ciudadanos más necesitados.
- Promover la resiliencia urbana mediante la mejora técnica de infraestructuras en comunidades vulnerables asentadas en laderas.
Hacia la ciudad del futuro: Sostenible, Digital e Inclusiva
La experiencia acumulada en estas décadas no se queda en las fronteras de Brasil. La integración de este conocimiento construye una expertesa global necesaria para afrontar los retos climáticos actuales. Estamos impulsando una transformación urbana que busca convertir las metrópolis en espacios sostenibles, digitales y, por encima de todo, inclusivos.
A través de la planificación a largo plazo, es posible proteger los recursos naturales sin dejar de lado el desarrollo social. La resiliencia no es solo resistir crisis, sino diseñar ciudades que prosperen en armonía con su entorno.
Un espacio de convergencia
El cambio estructural no se logra de forma aislada. Por ello, apostamos por crear espacios donde las perspectivas convergen y el crecimiento nace del intercambio de conocimientos entre expertos, instituciones y la comunidad.
Este es el momento. La transición hacia un modelo urbano más humano y respetuoso con el agua es una responsabilidad compartida.


